ca-pub-2649426768334603 JAVIER MARTÍNEZ-PINNA: OLAM HABÁ. EL MÁS ALLÁ SEGÚN LA RELIGIÓN JUDÍA.
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

domingo, 23 de mayo de 2021

OLAM HABÁ. EL MÁS ALLÁ SEGÚN LA RELIGIÓN JUDÍA.






...Tal y como pudimos ver en páginas precedentes, el zoroastrismo influyó poderosamente sobre diversas religiones de ámbito próximo oriental, entre ellas en el judaísmo postexílico. Desde el 538 a.C. en el que Ciro el Grande permitió a los israelitas cautivos su regreso a Jerusalén empieza a aparecer una nueva literatura judía de tipo apocalíptico (especialmente cuando la región pasa unos siglos más tarde a formar parte del Imperio seléucida), mientras que las ideas propias del zoroastrismo como la existencia del cielo y el infierno, la jerarquía angélica, el juicio divino tras la muerte física o el dualismo del bien y el mal, empiezan a impregnar la cultura y religión judía. De esta forma vemos que para el siglo II a.C. ya han tomado forma los principales escritos apocalípticos del judaísmo, como el libro de Daniel y el de Enoc, textos que siguen mostrando unas evidentes influencias del zoroastrismo desde el punto de vista escatológico (angeología irania con la presencia de los arcángeles Miguel y Gabriel). En estos momentos, la creencia en el Día del Juicio ya estaba hondamente enraizada en la religión yahvista, pero otros conceptos como la resurrección o la idea del Hijo del Hombre, llegan desde Persia, al igual que la destrucción del mundo por el fuego. 

A pesar de que tenemos poca información sobre el mundo del más allá en la tradición judía (al no ser un tema predominante como en otras religiones tanto anteriores como posteriores), la existencia de la otra vida es uno de los pilares sobre los que se sustenta el judaísmo, especialmente postexílico. La muerte se concibe como una separación entre el alma y el cuerpo y el paso del mundo presente (olam haze) al mundo venidero (olam habá). Según el Talmud: «Es mejor una hora de felicidad en el olam habá, que toda la vida en el olam haze». El mundo presente se considera como un simple lugar de tránsito, en el que la realidad no es definitiva, sino una apariencia. Este olam haze es, por lo tanto, un lugar de aprendizaje y entrenamiento que sirve de antesala para el que está por venir, el olam habá, totalmente espiritual, independiente de la materia y sujeto a unas leyes que no podemos comprender. Lógicamente, la forma en la que el espíritu del fallecido transita entre ambos planos de la existencia depende del cumplimiento, o no, de los mandamientos. Aquellos que durante su vida física se había sometido a la ley de Dios podrían gozar en el más allá de un placer infinito...

Fragmento del libro Muerte y religión en el mundo antiguo, publicado por la Editorial Luciérnaga (Grupo Planeta)


No hay comentarios:

Publicar un comentario